Hepatitis C

Es una enfermedad del hígado causada por el virus de la Hepatitis C (VHC). Se hace crónica en un número elevado de enfermos que podrían desarrollar, a lo largo del tiempo, complicaciones como cirrosis o cáncer de hígado si no son tratados. En españa se estima entre 500.000 y 800.000 las personas que tienen hepatitis C crónica.

 

¿Cómo se diagnostica?

La primera exploración en un paciente con sospecha de enfermedad hepática es la realización de uno o varios análisis de sangre, de dónde se obtendrá información relativa a:

- La función hepática (medición de albúmina y protrombina, bilirrubina..etc),

- La existencia de inflamación y destrucción de los tejidos (medición de las transaminasas, GOT y ALT)

- Presencia de Anticuerpos contra el virus de la hepatitis C en la sangre

La presencia de anticuerpos contra el virus C sólo indica que se ha estado en contacto con el virus, pero no es determinante de la enfermedad ya que aproximadamente el 15% de las personas infectadas con el virus C son capaces de eliminarlo de forma natural (generalmente dentro de los seis meses después de la exposición). Por el contrario, puede que una persona que se haya infectado recientemente aún no tenga anticuerpos, por lo que si se sospecha de una infección muy reciente quizás sea necesario hacer otra  prueba para confirmar la infección.

En aquellos pacientes que presenten anticuerpos contra el virus de la hepatitis C, la presencia activa de infección será confirmada por un estudio de sangre llamado PCR. La presencia de virus en sangre se denomina viremia y es indicativa de infección activa.

Por tanto mediante PCR se determina la presencia del virus C en la sangre (viremia),y  también, si es necesario, se puede determinar el tipo y cantidad de virus presente (carga vírica).

 

 

Si existiera la sospecha clínica de que la hepatitis C pudiese haber llegado a ser causa de cirrosis o cáncer de hígado, sería necesario efectuar una biopsia hepática, aunque existen pruebas de imagen (ecografía hepática, tomografía computerizada, etc.), así como pruebas de laboratorio como es la determinación de alfa-fetoproteína en plasma que podrían orientarnos ante la sospecha de cáncer hepático.


Fuente:www . hepatitisc.es/